Si un trabajador decide solicitar una excedencia para ausentarse temporalmente de su trabajo, puede surgir la duda de cuántas veces puede prorrogarla. En España, la regulación de las excedencias se encuentra en el Estatuto de los Trabajadores.
Según el artículo 46.3 del Estatuto de los Trabajadores, una excedencia voluntaria puede tener una duración de entre cuatro meses y cinco años. Además, el trabajador puede solicitar la prórroga de la excedencia hasta en dos ocasiones, siempre y cuando no haya transcurrido el plazo máximo de cinco años.
Es decir, una persona que se encuentra en una excedencia inicial de dos años, puede solicitar la prórroga de la misma en dos ocasiones, siempre y cuando la duración total de la excedencia no supere los cinco años. De esta manera, podría extender su ausencia en el trabajo hasta un máximo de nueve años.
Es importante destacar que la empresa no está obligada a conceder la prórroga de la excedencia, aunque sí que tiene que responder a la solicitud del trabajador.
Duración máxima de la excedencia laboral.
La excedencia laboral es un derecho de los trabajadores que les permite suspender temporalmente su relación laboral con la empresa, manteniendo su puesto de trabajo. La duración máxima de la excedencia laboral es de dos años, según el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores.
En cuanto a la posibilidad de prorrogar la excedencia, el artículo 46.3 del Estatuto de los Trabajadores establece que el trabajador podrá solicitar la prórroga de la excedencia por un período máximo de dos años adicionales, siempre y cuando haya transcurrido un mínimo de cuatro años desde el inicio de la primera excedencia.
Es decir, si un trabajador ha disfrutado de una excedencia de dos años, deberá esperar cuatro años para solicitar una nueva excedencia de dos años adicionales.
Además, la empresa no está obligada a conceder la prórroga de la excedencia, aunque sí deberá comunicar al trabajador la decisión en un plazo máximo de 15 días desde la solicitud.
Consecuencias al finalizar la excedencia
En relación a la pregunta de cuántas veces se puede prorrogar una excedencia, es importante tener en cuenta las consecuencias que pueden surgir al finalizar dicho periodo. Algunas de estas son:
Pérdida de derechos laborales
Durante la excedencia, el trabajador se encuentra en una situación especial en la que no está obligado a cumplir con sus obligaciones laborales y, por tanto, no recibe remuneración alguna. Al finalizar la excedencia, el trabajador vuelve a su puesto de trabajo y se le exigen nuevamente todas sus responsabilidades y deberes, así como la obligación de cumplir con su horario y las normas de la empresa.
Pérdida de antigüedad
La excedencia puede afectar a la antigüedad del trabajador, ya que durante el tiempo que dura la excedencia, no se computa dicho periodo para el cálculo de la antigüedad. Esto puede afectar a la hora de solicitar ascensos, cambios de categoría, entre otros.
No se puede solicitar otra excedencia
Una vez finalizada la excedencia, el trabajador no puede solicitar otra excedencia hasta haber transcurrido un periodo mínimo de cuatro años. Esto limita la posibilidad de solicitar otro periodo de excedencia en caso de necesitarlo.
Un consejo importante a tener en cuenta es que, aunque la ley establece un límite de duración para las excedencias, en algunos casos excepcionales se puede solicitar una prórroga. Sin embargo, es necesario cumplir con ciertos requisitos y seguir los procedimientos adecuados para ello.
Es fundamental informarse bien sobre las condiciones y limitaciones que establece la ley, y consultar con un abogado especializado en temas laborales si se tienen dudas o se requiere asesoramiento.
Recuerda que una excedencia puede ser una opción válida en determinadas circunstancias, pero es importante tener en cuenta sus implicaciones y sopesar cuidadosamente los pros y contras antes de tomar una decisión.
No olvides que la clave para una gestión adecuada de las excedencias es la planificación y la comunicación efectiva con la empresa y los compañeros de trabajo.

