En España, muchas personas se han visto afectadas por la crisis económica provocada por la pandemia de COVID-19. Muchas empresas han tenido que recurrir a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para poder mantener sus negocios a flote. Un ERTE supone una suspensión temporal del contrato de trabajo y, en teoría, implica que el trabajador no recibe salario mientras dure el ERTE.
Sin embargo, hay casos en los que un trabajador sigue cobrando el ERTE y, al mismo tiempo, está trabajando. Esto sucede cuando la empresa considera que los trabajadores afectados por el ERTE son necesarios para llevar a cabo ciertas tareas, pero no a tiempo completo. En estos casos, la empresa puede pedir a los trabajadores que trabajen unas horas al día o a la semana y, al mismo tiempo, seguir cobrando el ERTE por las horas que no trabajan.
Es importante tener en cuenta que esta situación no es ilegal siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones. Por ejemplo, la empresa debe haber comunicado la situación al trabajador y haber llegado a un acuerdo con él sobre las condiciones del trabajo. Además, el trabajador debe seguir cumpliendo con las obligaciones que se derivan del ERTE, como la obligación de no buscar otro empleo mientras dure el ERTE.
Consecuencias de acudir a trabajar durante un ERTE.
Si estás cobrando un ERTE y decides acudir a trabajar, debes tener en cuenta las siguientes consecuencias:
1. Pérdida del derecho al cobro del ERTE
Si decides ir a trabajar, estarás renunciando al derecho al cobro del ERTE. Al trabajar estás demostrando que eres capaz de desempeñar tus funciones laborales y por lo tanto, no estás en una situación de fuerza mayor.
2. Posible sanción económica
Además de perder el derecho al cobro del ERTE, podrías enfrentarte a una sanción económica por parte de la Seguridad Social. Esto se debe a que estás incumpliendo las condiciones del ERTE, que establecen que debes permanecer en situación de desempleo temporal.
3. Riesgo de despido
Si el motivo del ERTE es económico y la empresa necesita reducir plantilla, el hecho de que acudas a trabajar podría ser utilizado como argumento para justificar un despido por motivos objetivos. Esto se debe a que estás demostrando que la empresa puede prescindir de tus servicios.
4. Vulneración de los derechos de los demás trabajadores
Al acudir a trabajar durante un ERTE, podrías estar vulnerando los derechos de los demás trabajadores que sí se encuentran en situación de desempleo temporal. Al estar trabajando, estás ocupando un puesto de trabajo que podría estar destinado a alguien que realmente lo necesita.
Duración de paro tras ERTE: ¿cuántos días te quitan?
Si estás en situación de ERTE y además estás trabajando, es importante que conozcas cómo se calcula la duración del paro tras el ERTE y cuántos días te quitan. Primero, debes saber que la duración del paro tras el ERTE se reduce en función del tiempo que hayas estado percibiendo la prestación de desempleo durante el ERTE.
La fórmula que se utiliza para calcular el tiempo que te quitan del paro es la siguiente: se divide el número de días que hayas estado cobrando la prestación de desempleo durante el ERTE entre 1,5. El resultado de esta división será el número de días que te restan de paro tras el ERTE.
Por ejemplo, si has estado cobrando la prestación de desempleo durante 90 días durante el ERTE, el cálculo sería: 90 / 1,5 = 60. Esto significa que te restarían 60 días de paro tras el ERTE.
Es importante destacar que este cálculo se aplica siempre y cuando la persona afectada por el ERTE esté trabajando y cobrando la prestación de desempleo al mismo tiempo. Si dejas de trabajar y sigues cobrando la prestación de desempleo, el tiempo que te quiten del paro tras el ERTE será diferente.
Recuerda que la duración del paro tras el ERTE es importante para planificar tus finanzas personales y buscar trabajo activamente. Ahora que ya conoces cómo se calcula y cuántos días te quitan del paro tras el ERTE, podrás planificar mejor tu situación laboral y económica.
Consejo: Si te encuentras en esta situación, es importante que revises las condiciones de tu ERTE y te asegures de cumplir con todas las normativas establecidas. Ten en cuenta que si estás trabajando mientras sigues cobrando el ERTE, puedes estar cometiendo una irregularidad y esto puede tener consecuencias negativas para ti y para tu empresa.
Por lo tanto, te recomendamos que hables con tu empleador y que juntos revisen la situación para asegurarte de que todo está en orden y evitar posibles sanciones o problemas legales. Además, es importante que mantengas una comunicación abierta y transparente con tu empresa para evitar malentendidos o situaciones incómodas.
Recuerda que la honestidad y la transparencia son clave para mantener una buena relación laboral y evitar posibles conflictos.

